Lección 7. El clima emocional en aula II . Primera Parte

En la Lección 6, – Clima Emocional del Aula I – vimos que el factor que mas afecta los aprendizajes es el CEA. Esto nos invita a estar concientes de que los aprendizajes ocurren en las relaciones de naturaleza emocional que se establecen en el aula. La mejor manera de lograr aprendizajes, es generando el CEA mas adecuado a las necesidades de los alumnos. Recordemos que hemos definido el aula como un sistema de interacciones conducentes al aprendizaje. El clima emocional del aula, está compuesto por la vinculación entre profesores y alumnos y entre los alumnos y el clima que emerge de esta doble vinculación. Éstos no son relaciones no son las de personas abstractas, sino las de personas que se relacionan entre sí tanto emocional como racionalmente. En esta unidad 7 examinaremos precisamente este sistemas relaciones vistas desde la óptica del mundo emocional.

Sistemas De Relaciones En El Aula.

Los sujetos que entran en interacción en el aula, son básicamente los profesores y los alumnos. Estos sujetos entran en relación entre sí y entre ellos, por lo que podemos distinguir cuatro tipos de relaciones en el aula.

La primera de éstas es la relación del profesor consigo mismo; la segunda es la relación del profesor con los alumnos, la tercera es la relación de los alumnos entre sí y por último, la relación entre el alumno y su proceso de aprendizaje. Estas relaciones tienen un alto componente emocional y se expresan en cuatro dinámicas que influencian el aprendizaje, fomentándolo u obstaculizándolo, sosteniéndolo o soltándolo, abriéndolo o cerrándolo.

La relación del profesor consigo mismo.

La relación del profesor consigo mismo es importante porque gran parte de su estilo como profesor, es decir, cómo conduce su aula, cuáles metodologías escoge y cómo se relaciona con sus alumnos está fuertemente influenciado por esta relación.

La relación del profesor consigo mismo no es algo estático, sino que es una relación multifacética y compleja, con varios niveles que van de lo contextual (macro) a lo personal (micro). Por ejemplo, en lo macro hay dimensiones como la situación en la cual se encuentra la profesión, tanto desde el punto de vista de su prestigio, especificación, condiciones laborales y hasta la consideración del tipo de trabajo que es la educación. En el aspecto micro, están las dimensiones relacionadas con las características de la persona del profesor o la profesora. Sería ilusorio intentar ser exhaustivo, pero al menos podemos dar pistas de acerca de aspectos de la relación que hay que tomar en cuenta al considerar.

Aspectos contextuales.

El contexto general de la profesión docente es, desde el punto de vista emocional, uno que se mueve entre la seguridad y la inseguridad. Tradicionalmente la profesión docente ha estado laboralmente muy protegida, pero ahora la tendencia es hacia una mayor inseguridad. Esta inseguridad no viene solo de la situación laboral. La profesión docente es una de las carreras que se ha visto afectada por los cambios sociales, y por los cambios tecnológicos que han acompañado la emergencia de la sociedad del conocimiento y de la información. Los cambios macrosociales, sumados a la expansión del sistema educativo y las crecientes expectativas acerca del poder de la educación han traído consigo grandes presiones de cambio en las condiciones de la labor docente. Estos cambios significan que la profesión docente se encuentra en un periodo de transición, pero también de crisis de identidad.

En un periodo breve de tiempo, los profesores han pasado de ser una figura relevante en su comunidad, beneficiando de los recursos para la expansión de la educación (hasta los 70), a un período de penuria económica debido al ajuste estructural y la consecuente perdida de estatus (los años 80 ), a un periodo de reformas educativas (los años 90). Varios estudios caracterizan el actual período de reformas como uno de estandardización, des profesionalización, de perdida de prestigio de la profesión, lo que ha contribuido a la creación de un ambiente deprimido en la profesión docente y que ha llevado a que la profesión docente sea considerada como la actividad profesional de mayor riesgo para salud mental.

Este tipo de contexto es poco favorable para la profesión, y para la labor de los docentes. En este contexto se cruzan varios aspectos contradictorios que afectan negativamente la motivación de los docentes. Los docentes tienen que hacer esfuerzos importantes para enfrentar y superar el impacto emocional de esta adversidad contextual al momento de hacer sus clases. De lo contrario, sus clases se desarrollaran bajo una conducción deprimida que no puedo sino afectar negativamente el aprendizaje de los alumnos.

Aspectos personales.

Lo anterior nos ubica en el plano de la emocionalidad. La emocionalidad es el proceso que sitúa a las personas en interacción. Estos contextos generan estados de animo y gatillan emociones en los profesores que afectan su cognición, motivación y relación con los alumnos, y por ende afectan los aprendizajes de los alumnos. El esfuerzo de superar las adversidades contextuales, pasa en gran parte por características personales del profesor en varios aspectos.

Un aspecto central es reconocer que el trabajo docente es un trabajo emocional.   Como todo trabajo que tiene que ver con las interacciones entre personas, la docencia es un trabajo emocional. Tal como un vendedor puede entusiasmar, aburrir o abrumar a un cliente en su intento de vender algún producto, los profesores pueden realizan sus clases entusiasmando, aburriendo o abrumando a sus alumnos. La labor docente, en tanto que un trabajo emocional, puede ser ambivalente al tener aspectos negativos como también aspectos positivos. Por una parte, algunos de los autores que han estudiado esta dimensión, han puesto el énfasis en lo relacional desde una cierta idea de autoridad donde el profesor al esconder las emociones toma distancia de sus alumnos, o en la idea de inteligencia emocional, donde el profesor manipula cuando se ha vuelto diestro en la manipulación emocional  o al esconder sus emociones cuando entran en relaciones de poder ambivalente y tienen que defenderse de posibles críticas . Por otra parte, la emocionalidad del trabajo docente, puede ser algo reconfortante y apasionante cuando se dan las condiciones laborales adecuadas y el profesor puede realizarse personalmente en el ejercicio de su trabajo.   Pero, en general se puede decir que , tal como lo ha señalado Hargreaves a los profesores les gusta el trabajo emocional con los alumnos, pues pueden realizar su labor pedagógica en situaciones que ellos pueden controlar. En este aspecto vale la pena notar que cuando emergen las dimensiones negativas, éstas tienden a focalizarse en el profesor, mientras cuando aparecen las dimensiones positivas, éstas tienden a focalizarse en el beneficio de los otros.

Otro aspecto relevante es la conciencia profesional, o dicho de otra manera, el tener claridad acerca de cuál es la relación del profesor con su profesión. Aspectos a tener claro pueden ser por ejemplo, el grado de compromiso del profesor con sus alumnos, su sentido de misión, o su visión social. Es decir a cómo él o ella asumen la profesión y qué tipo de preguntas se hace al respecto. Podemos señalar que es relevante para su desempeño en tanto que profesor, lo que él o ella piensa acerca de qué es la profesión en la cual está. Lo que piensa acerca de cuál puede ser su contribución en esto. Es relevante para su desempeño el que él o ella tengan claridad acerca de lo que él o ella quieren lograr en el desarrollo de sus clases, o dicho de otro modo, qué es lo que él considera qué es un logro, o qué es un fracaso. La disponibilidad de tiempo es relevante. Si él o ella tienen tiempo para la reflexión y se detienen a analizar tanto los logros como los fracasos, para sacar de allí indicaciones acerca de cómo proceder en el futuro.

Otro aspecto relevante es qué es lo que el profesor piensa acerca de sí mismo y las posibilidades de cambiar sus prácticas. El auto cuidado, el buen trato hacia sí mismo, (en oposición al mal trato hacia sí mismo) es ponerse en contacto con dimensiones mas profundas del ser humano. La auto aceptación genera paz en esa persona. En esta caso, si él o ella se aceptan sin criticas ni recriminaciones, ésta es una muestra de que esa persona sabe aceptar y por lo tanto es una indicación que también puede aceptar a los alumnos sin criticas ni recriminaciones. En general las personas que se aceptan a si mismo tienden a aceptar a los otros.

Es más, como lo señala Carl Rogers, la posibilidad de cambio real solo puede ocurrir cuando una persona se acepta a sí misma. Por ello, un profesor que se acepta en sus limitaciones y como también en sus talentos, no solo es el camino del cambio, sino que muestra el contenido mismo del cambio, pues muestra donde hay progresos que se pueden realizar.

Relacionada con lo recién mencionado, un dimensión significativa es la que tiene que ver con el gozo. Con la capacidad de gozar con lo que se hace. A muchos profesores les gusta enseñar y lo pasan bien enseñando. Este es un aspecto que tiene efectos importantes en el aprendizaje. Hay profesores que conocen y les gusta, no solo el hecho de enseñar, sino que también les gustan y conocen sus materias. Si es estimulante estar con alguien a quien le gusta lo que hace, mucho mas estimulante y contagioso será para los alumnos que tienen un adulto con esas características. Pero si un docente esta deprimido, detesta ir a clases, no le gusta o conoce bien su materia, esto es algo que se detecta con facilidad. Tal actitud gatillará en sus alumnos un rechazo al profesor y hacia lo que el enseñe. El clima emocional de esa aula será denso y contraproducente. El cómo sea que fuera el profesor o la profesora en tanto que docente, enseñará mucho mas, que lo que él o ella puedan decir o hacer. Este es un sentido claro de la conocida expresión: “sé el cambio que quieras ver”

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