Lección 1: La revolución emocional – Segunda parte

El papel de las emociones en la memoria.

La memoria es algo maravilloso. La memoria nos sirve para adquirir, registrar y recuperar experiencias e informaciones. De manera simple podemos decir que hay una memoria explicita o declarativa, una memoria procedimental y una memoria implícita. La memoria explicita o declarativa se refiera a la capacidad de recordar informaciones como hechos o eventos, y de registrar nuevos datos. La memoria procedimental, se refiere a las competencias que hemos logrado, como por ejemplo bailar o andar en bicicleta.

También hay una memoria implícita. A diferencia de la memoria explicita que es la cercana, cuando por ejemplo uno se encuentra con una persona y de a poco van emergiendo las imágenes que le permiten recordarla, la implícita es mas inconsciente, y de mas difícil acceso, como es cuando encontramos a alguien que no hemos visto hace mucho tiempo y no recordamos, o bien más implícito, las memorias de infancia, de difícil acceso. En esta contexto no debemos pensar que si las emociones son inconscientes, ellas tienen un efecto menor. Es lo contrario, mientras mas inconscientes sean la memoria de nuestras emociones, mas efecto tienen en lo que hacemos y valoramos, pues de esta manera no identificamos de donde viene la energía emocional.

Sin memoria no habría aprendizaje, no podríamos acumular y sacar lecciones de nuestras experiencias. Nuestro cerebro selecciona lo que damos importancia y lo guarda, el resto se desecha. ¿Cómo es que en el aprendizaje, nuestro cerebro selecciona como importantes algunas informaciones y desecha la que no les interesa? Esta es una pregunta muy central tanto en la teoría cognitiva del constructivismo como en la educación. La respuesta es que grabamos en nuestra memoria aquellas informaciones que nos han marcado emocionalmente. Los hechos que nos son emocionalmente indiferentes, tienden a no ser memorizados. Es mas, tendemos a retener los hechos o eventos que nos son emocionalmente agradables, y también tendemos a recordarlos con mayor frecuencia que aquellos que no nos son agradables. Un efecto importante de esto es que las emociones tienen una tendencia a hacernos la vida mas agradable, por esto las emociones también tienen una función de tendencia hacia la felicidad.

Las emociones son cruciales para retener la información. Nuestro cerebro registra (memoriza) eventos y contextos que nos marcan y que son importantes para nosotros. (en una próximo capítulo veremos mas en detalle cómo ocurre esto). Por ejemplo, en una ocasión salí a trotar. De repente un perro me atacó y sentí miedo. Esto lo registró mi cerebro. Una parte del cerebro registró el hecho del perro que me atacó, y otra el contexto en el cual ocurrió el hecho: iba trotando. Sin embargo, no siempre siento miedo cuando veo un perro. Esto es porque el contexto es distinto. Pero cuando salgo a trotar y veo un perro, siento que empieza a aparecer el miedo. Aún si este hecho y el contexto hubiera sido enviado al inconsciente, igual me empezaría a aparecer el miedo, casi sin claridad del porqué lo siento.
Lo importante es notar que lo retenemos en la memoria es el impacto emocional de la información, y no la importancia de la información.

Sin embargo una emoción demasiado intensa puede afectar la memoria y producir efectos traumáticos. Esto hacer que a veces no registramos bien o que registramos mal Los efectos traumáticos pueden traducirse en que se borre todo el elemento contextual e incluso hacer que toda la información se lleve al inconsciente.

El papel de las emociones en el aprendizaje.

Este es un tema que retomaremos mas adelante, así que por el momento, baste con indicar que el aprendizaje depende principalmente de las emociones. Es el mundo emocional el que pre dispone a aprender, o a no aprender. Si estoy interesado en la materia, o si me atrae el profesor o la profesora, voy a estar motivado a aprender. Si ocurre lo contrario, si no estoy motivado por la materia, si no me gusta el profesor, si me aburro, voy a estar a disgusto y voy a rechazar la materia. Así hay emociones que abren a los aprendizajes y hay emociones que son relativamente neutras, y hay emociones que cierran a las personas al aprendizaje.

El papel de las emociones en el pensamiento racional.

La relación entre emociones y racionalidad ha sido una de las preocupaciones principales del pensamiento occidental, tanto en la filosofía como en la escritura. Pero es solo recientemente que esta relación ha sido objeto de estudios mas científicos, no solo en las neurociencias, sino también en las ciencias cognitivas, en psicología, sociología, y en economía para estudiar sus efectos en las decisiones de compra.

Contrariamente a lo que ha sido la historia de la relaciones entre emociones y racionalidad, hoy se considera que las emociones son la fuente de la racionalidad, y que por el contrario, no tomar en cuenta las emociones, conduce a no pensar racionalmente. Esto puede ser vistos desde muchos ámbitos.

El mas conocido quizá, es la emergencia del concepto de inteligencia emocional. Tradicionalmente se había considerado que la inteligencia, era fundamentalmente un proceso intelectual, y consecuentemente, la sistema educativo estaba orientado a eso. Sin embargo, hoy se sabe que para poder funcionar en la vida personal y en la vida profesional en sociedad o en una organización, mas importante que la inteligencia intelectual es la inteligencia emocional, a saber la capacidad de conocer sus emociones, tener una lectura emocional, la comunicación, el liderazgo, el poder regular y modular sus impulsos emocionales, y una serie de competencias que provienen de la educación emocional (como veremos en una unidad mas adelante).

En otro ámbito, y en las incipientes disciplinas de la neuro economía y el neuro marketing, se ha establecido por ejemplo, que las decisiones son fundamentalmente emocionales, siguiendo la lógica emocional, mas que decisiones intelectuales fundadas en el producto mismo que se quiere vender. Son las emociones las que determinan la decisión de comprar o no comprar un producto, o con un ejemplo de otro ámbito, el elegir entre una universidad u otra. No es el contenido intelectual el que prima, es otra cosa. Un ejemplo conocido es el hacer probar Pepsi cola y Cola cola a una muestra de personas. Si ellas no saben si lo que se bebe es una y otra, ellos no tienen preferencia por ninguna. Sin embargo, si se les informa que pueden elegir una u otra a sabiendas de la marca, la muestra elige mayoritariamente Coca cola, elección que esta asociada a la expectativa de placer, que es el foco del marketing.

En otro dominio, el de las neurociencias propiamente, se ha mostrado que la racionalidad o la mente, es una función que se mantiene en movimiento con el sistema emocional, y el sistema corporal. La racionalidad para funcionar necesita de su interacción con la emoción y el cuerpo

El aspecto fundamental de estos nuevos desarrollos es que se ha entrado en un periodo en el cual la relación entre emoción y racionalidad ha tomado un nuevo rumbo. Ya no se ven como dos ámbitos separados (la dualidad clásica de occidente) sino una unidad de interacciones dinámicas. Dicho de otra manera, la racionalidad depende de las emociones. Si uno quiere pensar racionalmente tiene que tener una buena conexión con su propio mundo emocional.
El papel de las emociones en la salud

Ya no es una novedad que las emociones y el estado de salud están relacionados. Aun cuando muchas personas persisten en creer que su estado de salud es solamente una cuestión física y que tiene una causa inmediata, y un remedio inmediato, se ha demostrado que el estado de salud de las personas depende de las emociones. En particular la experiencia emocional adversa es causa de enfermedades. Con pocas excepciones las emociones son consideradas como el principal factor que afecta una cantidad de enfermedades que van de problemas cardiacos, depresión, dolores, obesidades y otras enfermedades, como diabetes y adicciones de varios tipos. Pero esto no es solo la experiencia de la situación de las tensiones que puedan estar viviendo las personas actualmente. Se ha demostrado que experiencias emocionales adversas en la infancia, repercuten cuando ellos son adultos mayores. Se ha estimado que en países como USA, el 90% de las consultas medicas están relacionadas con las tensiones. De hecho la historia emocional de las personas se transforma en el tipo de biología que ellas tienen. Las experiencias emocionales adversas si no son resueltas, producen tensión, que a su vez producen otros efectos negativos, como aumento de peso, presión arterial alta, alto colesterol, reducción de capacidad inmune, inflamaciones sistémicas

Las emociones son respuestas corporales y mentales a situaciones. Es una manera de reaccionar. Pero no solo la enfermedad depende de las emociones, también la buena salud depende de las emociones. Todos sufrimos de tensiones, todos hemos tenido experiencias emocionales adversas, pero estudios con centenarios, enseñan que las personas que han sido capaces de reconocer su mundo emocional, se han reconciliado con lo sucedido, han hecho sus duelos, y han podido seguir con sus vidas. Es decir has sido capaces de manejar sus tensiones.

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